A continuación, algunos comentarios de lectores que han sido movilizados por una historieta sencilla y por eso, casi incomprensible. Agarre los de leer, y pongase cómodo.
Dijo el DR. La Marchant:
Estimado Maestro Juan Carlos Arguelles: Decía Chesterton que todo gran artista es ante todo un ser humano, y como tal, tiene sus buenas y malas etapas. La calidad de artista hace que los momentos de esplendor y las depresiones se vean reflejadas en su arte, a veces excelso, otras veces decepcionante, de rusticidad intolerable al espectador. Por otro lado, sabemos que hay etapas efímeras y etapas que perduran en el tiempo, sin ahondar en la teoría de Von Hausselner: "no hay mal que dure cien años". Usted como gran artista, mi querido Arguelles, no le escapa a esas sentencias. Yo he tenido el alto honor de haber conocido su fulgor, su efervescencia, su explosión creativa en los precisos momentos de gestación. Mas precisamente aun, cuando acababa de quitarle las rueditas a su bicicleta. Yo, todavía con rueditas, pude atisbar en sus incipientes obras el toque de un elegido, de un adelantado a su época. Pude avizorar en la, por entonces, simpleza y resolución de sus grafías, los primeros esbirros de su genio en brote. Y debo decir querido amigo, Maestro, compañero del alma que me hallé maravillado, me sentí deslumbrado con su desfachatez desopilante. Pero asimismo no puedo negarme a nuestro compromiso con la verdad y por ello dejar de decir también que desde entonces, lo he visto caer sin solución de continuidad en un profundo y decepcionante abismo, síntoma posiblemente fundado en inobjetables argumentos íntimos, vaya Dios a saber. Sin dudas esta crónica crisis que lo persigue y atosiga como el mejor de los zagueros, trasciende a su prolífica... ¿Obra? (¿Podemos llamarlo Obra?)Amigo, ¿no será hora de buscarse un trabajo y dejarse de pamplinas? Con afecto y devoción de su fiel seguidor.Dr. Ernest A. La Marchant. Salvador, Bahía - Brasil
Dijo el Profesor Lampeduza
Estimado Arguelles: Deseo felicitarlo por su lograda puesta en escena de estos hilarantes personajes. No obstante, me permito advertirlo que he notado que Wilfredo se ha adjudicado un papel preponderante en la tira que pone en peligro su continuidad, toda vez que se trata de un trabajo de equipo. Usted, mejor que nadie, sabe que solamente un caprichoso designio del destino ha puesto en cartel a Wilfredo por delante de su compañero de tira: el guanaco; quien, por otra parte y sin pretender generar un problema con esto, a mi entender y al de muchos de sus lectores, es a todas luces el que lleva adelante la magistral historieta.Espero con fervor que su inteligente y elegante pluma haga justicia con sus personajes, de lo contrario nos arrastraría en la complicidad de un espúreo juego de intereses bastardos librados al inesperado albur de las mas funestas consecuencias. Sin mas, lo saludo cordialmente. Lamberto Lampedusa.
Argüelles responde:
Primera Respuesta al Profesor.
Estimado Lamberto: He leído con sorpresa que usted es lector de mi escritor favorito aunque, confieso, solo he leído El hombre que fue Jueves. Suficiente para declararme admirador incondicional de ese artista. Decía Syme, el personaje principal en uno de sus exquisitos diálogos: "la aventura puede ser loca, pero el aventurero debe ser cuerdo".Nada mejor que recordar esa obra para decirle a usted que simplemente es un temerario. Con un desconocimiento absoluto de todo, se pone ora en crítico, ora en pensador de nuestro tiempo. ¿Un aventurero tal vez tratando de colgarse de mi obra? Puede ser. Creo, mi estimado lamberto, que su pasado envuelto en las drogas heroicas lo han convertido en un contradictorio obsesivo. Bien, decía Nieztche que el hombre es contradictorio... ahora, habrá pensado también Nieztche en los pelotudos? Sin ánimo de definirlo a usted como tal, sino que es una pregunta retórica que agradecería si usted me la puede responder.También, Bertrand Russell afirmaba que tal vez, el fin último del hombre, sea renegar siempre de sí mismo. Por último, cito a mi amigo El Negro Castro: sobre gustos no hay nada escrito, pero es hora de empezar a escribir algo. Lo despido, con una bella sentencia de nuestro ex presidente Eduardo "Cabeza" Duhalde: Estamos condenados al éxito. Quien puso dólares, cobrará dólares. Hasta siempre!
Respuesta al Prof. Lampeduza
Mi queridísimo Lamberto Lampeduza:Le agradezco los elogios a mis hilarantes personajes. Ellos, ocupan un importante lugar en mi corazón.Tiene usted una sagacidad a prueba de rayo láser, Lamberto, cosa a la que me he habituado. Cómo hizo para reconocer a Wilfredo en esta entrega? Me he cuidado muy mucho de develar el misterio. Es más, la respuesta está guardada bajo siete llaves, como lo está, la formula de la popular gaseosa.Ya he tenido reclamos de El Guanaco, celoso por el papel secundario que le ha tocado en esta historia. Pero, sabemos que los personajes, logran tomar vuelo con el correr del tiempo, y tal vez, el Guanaco, pueda ir despegandose de la popularidad de Wilfredo.Ya he sufrido reclamos dignos de un actor holliwoodense: Que quiero este perfil.. Que por qué medio cuerpo... Por qué no me dibuja con el fondo de las montañas sanjuaninas... Y otros disparates. Pero, seamos sinceros. Son apenas dos animales, y la verdad, si hay algo que me repugnan, son estos bichos que aprovechan una mano amistosa dándole un maní en el zoo, para estamparle un escupitajo en el rostro.Si fuera por mi, honestamente, los haría milanesa.
Suyo, Argüelles
El Profesor Lampeduza insiste:
Estimado, casi querido, Argüelles: Es satisfactorio recibir de su pluma la condecoración de una dedicatoria en esta nueva y, como siempre, desopilante muestra de sus famosos guanacos. Con la frente erguida y el pecho henchido, en definitiva chocho, por tan enaltecedor gesto, le dirijo mi cálido agradecimiento a su deferencia. Sin embargo, mi altitud de compromiso con la verdad, mi tenaz lucha contra la hipocresía, la tremenda repulsión a la injusticia que profeso desde temprano, me impulsan a hincarle mi filosa palabra en sus entrañas, me obligan a asestarle otro duro golpe: Usted no puede dejar porque sí librado al azar, al libre albedrío de sus lectores, la trastienda, las bambalinas de su obra, el olor a vestuario. No puede su moral permitirle seguir mofándose de sus seguidores toda vez que les esconde la verdad de sus personajes.Es indignante observar de qué manera insana y espúrea usted juega con quienes lo admiran. La prensa toda esparce a mansalva rumores que aseguran que no serían dos los estimables bichos, sino tres. Y precisamente este tercer personaje, quien no aparece en esta tira, sería nada mas y nada menos que Wilfredo, su líder.Yo, mi estimado Argüelles, conocedor de los tormentos y desvíos que agobian sus insomnes vigilias, lo reconozco inclinado a los tríos; por lo cual no me sorprendería que su perversa mente haya creado esta viciosa relación entre unos inocentes guanaquitos. Por todo y en resumen, lo conmino a develar esta relación turbia y detestable con las mas amplias aclaraciones.Quiénes son estos personajes? Es verdad que son 3 en realidad, o son mas aún? Es incestuosa la relación entre ellos o son simplemente amigos? Wilfredo es hembra o travesti? Cuál escupe mas lejos? Y mas espeso? Creo que son muchos los interrogantes y las sospechas ampliamente fundadas. Es su deber, su compromiso periodístico, desenmascarar semejante balurdo, so pena de vivir atrapado en su monstruosa creación.Lo saludo cordialmente.Prof. Lamberto LampedusaPd.: Me tomé el atrevimiento de debatir su caso con el Chamán Aldair de los Milagros y con el Dr. Ernest A. La Marchant, siempre en amparo de su bienestar, y oportunamente emitiremos las conclusiones.
Dijo Noe, la Fonoaudióloga de San Juan:
Noe said...
Cómo amo a ese guanaco!!!!!!!!!!
11:12 PM
jueves, julio 27, 2006
martes, julio 18, 2006
jueves, julio 13, 2006
domingo, julio 02, 2006
En el metro de Madrid... antes de bajarme en Cuzco.
Una tarde en el invierno del 2003, yendo hacia vaya a saber dónde... si al trabajo o a algún encuentro con amigos, leí este poema en el metro. Estaba pegado en el vidrio de la puerta, ilustrando una campaña para vender libros... Rápidamente, porque ya llegaba a la estación donde debía bajarme, tomé un bolígrafo, lo anoté en un papel y lo guardé... Pero, esas cosas de las mudanzas y los viajes, hicieron que perdiera ese poema. Hoy, caminando por Santa Fé, lo recordé. Entré en un buscador poniendo las palabras "no tires esas cartas" porque no recordaba mucho... y volví a leerlo.
Es un himno a la sencillez.
Aquí va:
No tires las cartas de amor
Ellas no te abandonarán.
El tiempo pasará, se borrará el deseo
-esa flecha de sombra-y los sensuales rostros,
bellos e inteligentes,
se ocultarán en ti, al fondo de un espejo.
Transcurrirán los años. Te cansarás de libros.
Descenderás aún más y perderás, también, la poesía.
El ruido de ciudad en los cristales acabará por ser tu única música,
y las cartas de amor que hayas guardado
serán tu última literatura.
Traducción del catalán del propio autor.(Joan Margarit. Aguafuertes. Renacimiento.1998)
Es un himno a la sencillez.
Aquí va:
No tires las cartas de amor
Ellas no te abandonarán.
El tiempo pasará, se borrará el deseo
-esa flecha de sombra-y los sensuales rostros,
bellos e inteligentes,
se ocultarán en ti, al fondo de un espejo.
Transcurrirán los años. Te cansarás de libros.
Descenderás aún más y perderás, también, la poesía.
El ruido de ciudad en los cristales acabará por ser tu única música,
y las cartas de amor que hayas guardado
serán tu última literatura.
Traducción del catalán del propio autor.(Joan Margarit. Aguafuertes. Renacimiento.1998)
sábado, julio 01, 2006
El Maleficio
Hay un maleficio en un barrio de Buenos Aires. Es un maleficio amoroso. El tipo, una y otra vez, cae seducido por la voz y los ojos de diferentes muchachas de ese barrio. Ellas lo hacen sentir como el hombre más esperado. Con el que siempre soñaron. El mejor amante. El más querible de todos los hombres. Él, hace tiempo que anda con cuidado. Sabe que encontrar el amor de su vida no será fácil y le traerá muchos sufrimientos. Caerá confiado en el engaño. Los más sutiles perfumes lo llevarán al paraíso. Sentirá que es feliz. Y no se dará cuenta que la felicidad es diferente a eso que está sintiendo. El tipo no sabe qué es ser feliz. Por eso, cae siempre ante el engaño. Tampoco sabe que hay un maleficio en ese barrio... Y nunca encontrará la felicidad. A menos que encuentre un mensaje oculto. Está en una esquina, dicen algunos, que padecían el mismo maleficio de este hombre. En ese mensaje está el conjuro. Cuando lo encuentre, se sentirá pleno en cualquier barrio... Sobre todo en ese, donde confluyen tantas esquinas...
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Pasaron 36 años desde aquélla tarde primaveral de 1974 en que el Negro Mariano me presentó a un flaco desgarbado, risueño y afable. Viajabam...
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No se quién es el autor. Pero conozco este dibujo desde hace unos veinte años como mínimo. Todavía no he visto en humor negro algo tan senci...